[Crónica] “Torbe” La vida del Rey del Porno Español tras las rejas

Dos meses atrás España vio como una de sus “figuras” más conocidas era llevado a la cárcel tras un seguimiento de meses. De dibujante de comics, músico en una banda pasó a convertirse en unos de los personajes del porno más conocidos en Europa y América. Esta es la historia de Ignacio Allende Fernández : Torbe

La última vez que hablé con Torbe me explicó cómo hacía para que una menor no se colara en su cama. “No es sencillo, porque me vienen muchas niñas diciendo que ya tienen 18 y que quieren meterse en el porno. Yo siempre pido el DNI, pero puede pasar que alguna me haya engañado”.

La primera vez que hablé con Sara me explicó cómo Torbe se acercó a ella siendo menor, ofreciéndole dinero por grabar una escena. “Tenía 16 y estaba con una amiga en el centro de Madrid. El hombre vino, me preguntó que si sabía quién era y me ofreció 450 euros por tener sexo con él. Es asqueroso”.

La única vez que hablé con Dania me explicó cómo Torbe la había engañado para acostarse con ella con 17 años. “Yo quería meterme en el porno para ganar dinero. Le llamé y quedamos en su estudio. Al principio iba a estar con una máscara para que no se me reconociera la cara, pero me dijo que si me la quitaba me pagaría 200 euros más. Estuvimos un par de horas en una habitación mientras nos grababan, después me dijo que esto era una prueba y que si el vídeo funcionaba me volvería a llamar”.

Esta última chica, de nombre ficticio, es una de las menores que ha declarado ante la Policía. Su testimonio, al igual que el de otras chicas, ha servido para mandar a prisión sin fianza al autodenominado “artesano del porno casero”. Dentro de la operación bautizada como Narsés, se le acusa de producción y difusión de pornografía infantil, corrupción de menores, trata de seres humanos, pertenencia a banda organizada y blanqueo de capitales. “Las pruebas apuntan a que, junto al capo de una mafia ucraniana, también detenido, habían montado toda una red pornográfica. Torbe ponía la infraestructura y conseguía chicas españolas, algunas menores. La organización traía mujeres ucranianas engañadas, grababan los vídeos y se encargaban de distribuirlos y blanquear el dinero ingresado”, cuenta un agente que ha intervenido en la operación.

Después de la mediática caída del rey del porno español, muchas de sus chicas defienden al hombre que se hizo famoso por una serie pornográfica en la que se disfrazaba de sacerdote y simulaba tener relaciones con colegialas. Lucía, de 20 años, trabaja en la webcam de Putalocura, la página porno que Torbe abrió en 1999. Yaiza, 19, siempre aparece ante la cámara con más de tres hombres. Ambas ganan con el porno más de 1.500 euros al mes. “A nosotras nos encontró de casualidad por la calle y nos ofreció el trabajo. Desde el principio se aseguró de que fuésemos mayores de edad, que estuviésemos cómodas y nunca nos ha forzado a nada, como se le acusa en los medios que hace con las chicas”.

Otras, en cambio, aseguran que conocen casos de menores que han participado en algún vídeo de Torbe. “Es cierto que muchas se intentaban hacer pasar por mayores de 18, pero él se dejaba engañar. En estos últimos años, por el tema de la crisis, no ha parado de recibir peticiones de chicas de todas las edades que quieren venir aquí y ganar dinero fácil. El tipo no tiene escrúpulos en ese aspecto, pero de eso a que forme parte de una organización criminal no me lo termino de creer”, cuenta una de las mujeres, madura, que ha trabajado durante cinco años con el actor y productor porno.

En una tarde de invierno, Crónica fue a conocer a este personaje con la excusa del auge que el porno casero estaba teniendo en los tiempos de crisis. Cada vez son más las mujeres, hombres y parejas españolas que, empujados por una difícil situación económica, deciden lanzarse a grabar sus primeros vídeos X. Para el reportaje teníamos que contar el próspero negocio del pionero del sexo amateur en España. Fuera del desagradable papel de sus películas, Ignacio Allende Fernández parece un tipo amable y divertido. Abrió la puerta de su estudio en el centro de Madrid con su inseparable perra Ramona subida en brazos. Enseguida nos sentamos en los sofás morados que tiene en el salón de la entrada, mientras contaba que su alias Torbe viene de Natxo Torbellino, el apodo que tenía cuando estaba en el grupo de música Miles de Albañiles.

“Empezamos con 20.000 visitas a la página al mes y ahora tenemos más de 300.000. Cada vez vienen más chicas, contamos con más de 300 al año, y facturamos alrededor de tres millones de euros. Está claro que la crisis ha dado un impulso positivo a nuestro sector”, nos decía el hombre, al borde de los 47 años, ahora acusado de abuso de menores.

Hijo de dos sastres de Portugalete (Vizcaya), Torbe estudió cinco años en un colegio del Opus Dei. “He salido así de pervertido por la culpa de los curas. Nos decían que el sexo era algo malo, por eso, cuando salí a los 18 y perdí la virginidad, descubrí lo maravilloso que era y me metí a hacer porno”, bromeaba este empresario vasco, que al principio destacó en sus dotes de dibujante. Creó una revista de cómics llamada La Comictiva y también participó en películas de dibujos animados. Empezó a ganar dinero alternando su trabajo como dibujante con una nueva faceta de humorista en radios locales. Incluso creó un grupo de música que tocó en más de 60 conciertos. La llamada del porno le llegó en 1996 cuando creó la Página Torbellinesca, aunque la fama la consiguió a partir de 1999 cuando registró Putalocura.

La mayoría de las chicas jóvenes que estaban en la sala de las webcams decían que lo hacían por necesidad. Algunas, incluso, lo que se sacaban mostrando su cuerpo desnudo a los hombres delante de un ordenador lo utilizaban para pagar sus carreras universitarias. En la sala también había hombres, actores improvisados de todas las edades, que llegaron aquí tras quedarse en paro. “Si Torbe abusaba de menores y las explotaba no ha sido delante de nosotros. Grabábamos las escenas con las chicas que el equipo nos ponía, no preguntábamos si eran menores o si estaban aquí por voluntad propia”, explica ahora uno de ellos.

Putalocura

Buceando por la web de Putalocura nos encontramos con este párrafo en la sección de mujeres: “Por si os lo preguntáis, mientras dais rienda suelta a vuestra muñeca, os podemos confirmar que ninguna de las actrices que trabajan en esta empresa tiene menos de 18 años. Podéis estar tranquilos, ya que, en este aspecto, no tenéis nada que temer”. Agentes de la Brigada Central de Investigación Tecnológica (UIT) sospechan que los vídeos con las menores los difundían por otra red de pornografía infantil que circulaba a nivel global.

Antes de su detención el pasado mes, Torbe estaba centrado en varios proyectos alejados del porno, como una película de humor que rodó el año pasado y varios libros que quería escribir. Pero no es la primera vez que le detienen por algo similar:hace 10 años ya fue arrestado por rodar una escena con una menor de 16. Quedó libre tras asegurar que la chica le había engañado con su edad. “Es lo que dice siempre. El tipo va por las discotecas y nos ofrece 300 euros por grabar una escena con él. Le da igual si somos menores o no, lo hace por negocio y sabe que en cierto mercado la pornografía infantil se paga muy bien”, denuncia Marga, una chica de 24 que dice haber estado haciendo sólo webcam durante tres años para la página de Torbe. Afirma que muchas de sus compañeras sabían lo que había detrás.

Ahora en prisión, éste es el testimonio de algunas de las chicas que no amaban al rey del porno.

por Lucas de la Cal

Periodista de www.elmundo.es



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