[Review Música] Rap chileno: Mal día para morir, Darhok (2017).

La primera impresión luego de escuchar el segundo disco en solitario de Darhok, rapero oriundo de Coquimbo, es la de estar frente a un rapero que, si bien joven (o eso hace creer su voz), ya cuenta con una propuesta sólida y un estilo que destaca, que no se nos hace monótono y repetido luego de escuchar algunas de sus canciones. Su manera de rapear, bastante libre, recuerda a ratos el flow de Grafy, o de Jotaose Lagos inclusive (por nombrar exponentes más conocidos); un rapeo a ratos violento en su sonoridad, callejero, que no se ciñe forzosamente al beat, lo cual entrega cierta atmósfera de espontaneidad a cada track (aunque su estilo se encuentra más alejado de lo habitualmente denominado “hardcore”, en comparación con los raperos antes mencionados).

El disco se compone de 15 canciones, más 3 bonustrack. Las pistas, producidas en su totalidad en y por Bajocementroprod (Mackistyle), dan fe de una calidad musical sencilla, pero estable durante todo el disco, y variada, con estilos a veces libres y peculiares, a veces más reflexivos y otros, en seco, más raperos (en mi opinión personal, la pista más pegadiza y lograda es la de “Mr. Sandman”, que samplea el popular tema del mismo nombre).

Por lo demás, las letras de Darhok van por la misma línea; se alinean al estilo de cada pista. En “Transición”, por ejemplo, donde la pista es sutil, introspectiva: “Son horas / viendo obras / de Dalí en mi habitación / buscando algún portal, hacia la cuarta dimensión / lejos de aquí, lejos de mí, lejos de nada / para / despertarme cuando el sol muestre su cara”. O en “Antistar”, donde junto a Acido verbal emprende una declaración de principios en contra del ego y la falsedad de ciertos raperos: “es que me llama la atención / que su supuesto corazón / sea vendido en cada canción / al mejor postor… ¡o al peor hueón! De-pende, de la perspectiva / puse poser en Google y me salió tu biografía…”. Una mención especial merece el interludio del disco, “Infancia”, donde sobre una pista de tango Darhok entona una especie de balada  en la que evoca la infancia perdida mediante una voz y unos versos, además de muy bien logrados, sumamente emotivos.

Con pocas colaboraciones al momento de rapear y un conjunto de pistas que dejan entrever una “unidad” de fondo, el disco resulta más personal, entendiéndose como una especie de búsqueda del rapero. Darhok posee un estilo que pega y gusta, y que bajo trabajo constante (ritmo de trabajo que gusta al propio Darhok, según constatamos en el divertido outroludio “Vira de aquí”) sólo queda suponer será mejor.

por Eduardo Bustamante

Puedes descargar el disco AQUÍ: https://mega.nz/#!pR8zRSoK!5VCEJ69Gen63pv1W3prFeD_Bz4h3uHk7NJESeIipgX8

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