El CANTO DEL ÁNGEL NEGRO

Hablar de Germaín de la Fuente es hacer referencia a uno de los músicos más importantes de la música chilena, con más de 45 años de trayectoria siendo la voz de Los Ángeles Negros, una de las bandas que sentó las bases de una nueva música romántica y que ha sido inspiración para una gran cantidad de músicos hasta nuestros días. Verlo en vivo es un deber para cualquier amante de la música que se precie de serlo,  y el sábado 20 dio lugar en el Bar El Clan un concierto lleno de recuerdos, al cual fuimos y trataremos de resumir a continuación.

germain 1

Si bien tanto de la Fuente como “sus ángeles negros” (la banda soporte que tiene para estos fines) llegaron con antelación al Bar, el comienzo del show se retrasó bastante, 30 minutos aproximadamente. A pesar de ello, la gente aplaudió a raudales apenas “la voz inconfundible de la canción” (como rezaba el speech introductorio) sale al escenario.  Con una base musical bastante sólida y muy afiatada, la voz de Germaín sólo tiene que salir y entibiar hasta al más frío de los corazones de los asistentes, compuesto por una transversalidad etárea de jóvenes, adultos y un entusiasta grupo de adultos mayores que estaba a mi lado durante la presentación. Tod@s ell@s se regocijaron en las destrezas vocales que están inminentemente desgastadas por el paso del tiempo, pero que por el volumen de aire saliente en cada fraseo deduzco una potencia y claridad en tiempos mozos capaz de hacer vibrar hasta las prendas femeninas más ceñidas a una piel ya en textura de gallina que está inmersa en un caldo erótico y puede erupcionar en forma de beso apasionado. ¿Qué queda de eso? Harto, ya que lo que hace de Germaín de la Fuente un gran cantante, por sobre su capacidad vocal, es su fuerza interpretativa. Él mismo lo corrobora “me pongo en el personaje de la canción, por lo que la canción no la canto, la interpreto. Y en ese momento la vivo, la vibro y la siento”. Claro queda en la versión de “Gracias a la Vida” de tres tiempos. Casi a capella, a lo Ángeles Negros y con final folclórico. Una evocación a la remembranza de una hora y media, llena de Ooooooh, qué buen tema al comienzo de cada pieza (reconozco que lo hice más de una vez), un solo coro en “El Rey y Yo” e “Y Volveré “. Todo con un toque de frescura entregado por la edad de los músicos que acompañaban. “Me gusta rodearme de gente joven porque no quiero que suene como se grabó porque veo los tiempos actuales. El pasado lo veo como pasado, lo atesoro como algo muy especial en mi vida, pero con la idea de vivir el presente”.germain 2

Germaín de la Fuente y sus Ángeles Negros seguirán en gira por el interior de la República, como me lo indica. Luego de la conversación post show me fijo en su corbata. Es blanca con calaveras. Como señal de irreverencia ante el pasar de los años. Como estandarte digno de esos genios malditos que aparecen de tanto en tanto a sembrar controversias y cosechar nuevos precedentes. Como estigma que lo acompañará por siempre. La de un ángel negro.

 

Por Felipe Zamorano R. @fezari

Fotografías por Rodrigo Ponce , para ver más click acá http://tinyurl.com/cem4g92



Se el primero en comentar

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*