PEDRO = PIEDRA

Pedro Subercaseaux – Pedro cuyo significado es piedra y ahí el motivo de su nombre musical- es un músico nacional de 32 años. Cantante y compositor desde alrededor de los 22. Pedro no piensa su vida a más de una semana, viviendo netamente el presente en un departamento de nostalgias ochenteras, en un barrio tranquilo de la capital, en el que posiblemente cualquiera podría ser su vecino en la fila del pan.

El lanzamiento de su disco debut como solista no sólo le ha traído una diversa y numerosa lista de seguidores que van desde niños, adolescentes hasta adultos, sino también le ha permitido pisar escenarios tan importantes como el Vive Latino en México y ser parte de una camada de músicos nacionales que viajaron a España a dar cuenta de lo que se está componiendo en Chile.

Como buen día de imparcialidades del tiempo y ocaso de media tarde –se justificaba cualquier tipo de bebestible caliente e incluso agua ardiente para entrar en calor- acompañados con un té a lo “Piedra” en  el living, comenzó la entrevista.

La pregunta de inicio, y rompe hielo no distó mucho de lo que el sentido común se apropia: ¿Cómo se gestó Pedro Piedra?. Dos hechos fueron esenciales, por un lado, las ganas de hacer algo sólo para cambiar de ambiente y renovarse, y por otro el viaje a México para promocionar a CHC, su banda anterior, “Como no pasaba nada con CHC me puse a trabajar en unas canciones y antes de devolverme ya tenía un demo de cinco temas”. Finalmente cuando el disco estuvo listo se dio la opción de grabarlo con un sello grande, pero al mismo tiempo el demo de Pedro llega a las manos de uno de los integrantes de la banda Sin Bandera. Fin de la duda. Pedro decide grabarlo en el estudio del vocalista de la susodicha banda de manera independiente, rechazando la oferta del sello magno. El disco primeramente sale en Chile de manera autónoma, vendiendo discos auto-gestionados en las tocatas, hasta llegar a venderlo en México acompañado de su éxito en el festival Vive Latino, paso que él describe como “increíble”, definiendo así a México y Chile como sus dos principales circuitos.

Para el presente entrevistador, una decisión necesaria pero odiosa, fue tocar el concepto de “fama”, la que para Pedro no resultó ser tema, pues fue bastante claro al expresarlo: “La fama en el circuito Chile es como inexistente”. Piedra no se considera famoso, y añade que nadie que sólo aparezca en un medio podría darse tal crédito, ya que la fama corresponde a otra escala “Sentirse famoso por  haber aparecido en la Wikén es como estar un poco mal de la cabeza yo creo”.  Según su propio relato la tarea es preocuparse de hacer la música pensando en uno, no en términos de una fórmula científica para agradar al mundo entero, “así le llegará a los precisos y quienes se identifiquen” señala.

Cuando comentamos sobre las letras de su disco él prefiere ser concreto y conciso: “En el primer disco conscientemente quería hablar muy claro”, señala, explicando que no hay mayores dobles lecturas, pues la poesía -a la que identifica con ésta intención de interpretación- la describe como un arte más complejo, la cual hasta el momento no ha sido necesaria en su música, pues todo fluye al momento de escribir una canción, “Primero melodía y luego pegarle las letras, armándose todo como un crucigrama”, sin dejar de aclarar que “la inspiración es bastante caprichosa (…) existe un 5% de inspiración y lo demás netamente es trabajo, de ahí fluye todo lo demás”.

Pedro pertenece a una escuela con nombre y apellido: “hazlo tú mismo”, componiendo sus propias canciones y grabando la mayoría de los instrumentos. El primer disco lo grabó con un amigo, y la fórmula es clara: “Siempre hago demos antes, y ahí toco todo yo y los músicos se van aprendiendo las cosas y le ponen de su cosecha”. Al hablar del mercado musical, Pedro cree que no le corresponde evaluarse ni decir si está siendo influyente, “El trabajo de uno es hacer música, no sondear su efecto”. En este sentido, respecto a su círculo, plantea que de principio parece manifestarse una especie de resistencia al mainstream, “…pero de igual manera te vas dando cuenta que tiene cosas buenas…en Chile además existe una camaradería entre colegas”. Piedra no se abandera en credos ni en trincheras, pensando en el trabajo como el único método para que se vayan dando bien las cosas. Comenta acerca del mercado y cómo los sellos grandes pagan para que pongan a los artistas en las radios “…me sentiría avergonzado ante colegas si es que algún sello estuviese pagando a las radios para que coloquen mis canciones…”. Para el ex CHC es natural el hecho de que si te va bien puedas comenzar a corromperte, acepta y no pone peros a quienes quieren hacer música comercial, “bien por ellos”- dice- “a mi generación, no nos tocó sacar discos a lo grande, todo independiente”, pero cuando habla desde sus criterios, afirma su resistencia: “corromperse sería renunciar a todo lo que te gusta”.

Entrando más de lleno al tema del circuito chileno actual, Pedro comenta “siempre podemos encontrar de todo, tanto bandas buenas como bandas malas (…) Actualmente hay una parte musical que es súper saludable, gente muy buena haciendo música, como Gepe -“un maestro”- Alex Adwanter, Fothers Muckers, Javiera Mena, Cómo Asesinar Felipes, Manuel García y especialmente – destaca- Matías Aguayo”. Así mismo para Piedra no hay exclusiones, no tacha el pop ni de antemano la música comercial, aclarando sí, que son para nada su fuerte.

Al momento de hablar de las influencias musicales, comenta “siempre hay muchos referentes” y los más clásicos son desde su niñez: The Beatles, Led Zeppelin, The Creedence, al igual que varias películas, que comenta, lo habrían marcado, musicalmente hablando.

Y precisamente platicando de influencias al escuchar su disco es que parece inevitable sentir una relación con el grupo chileno Los Prisioneros, Piedra reconoce una relación de fan y música con ellos, el mismo Jorge González grabó temas en su disco y compartieron como vecinos en México. Entonces, ¿Cómo describir la música de Pedro Piedra? “Me han preguntado varias veces y como que la respuesta que tengo es súper fome así, es como Pop Rock (…) pero más allá quizás algo así como un rock latino no ochentero ni folk 6/8, si no que un rock latinoamericano, no gringo”.

Sobre públicos y giras, España fue uno de los destinos y una gran experiencia. Dentro de la idea de mostrar nueva música Chilena, Piedra se embarcó en una gira de diez días compartiendo con músicos chilenos tales como Gepe, Chinoy y Javiera Mena. Después de haber tenido experiencias con público Chileno, Español y Mexicano, Pedro habla acerca de las diferencias y contrastes entres estos: el auditorio Español es el más “fome”, México y su público se enmarcan en conceptos tales como catarsis, gritones, prendidos y colaborativos, para finalmente situar a Chile como un público bastante variado, en dónde podemos encontrar a padres e hijos “vacilando” en las tocatas, un punto medio que se acerca más al público mexicano, según refiere. Ahora cuando comenta sobre los lugares y espacios para tocar en Chile los conceptúa como buenos, teniendo como único pero,  el hecho de tener que tocar tan tarde “eso de tocar a las 2 o 3 de la mañana”.

En la actualidad Pedro Piedra se encuentra terminando de grabar su segundo disco, el que adelanta llevará por nombre “Cripta y Vida” para probablemente lanzarlo a fines de éste año. En éste estaría probando con nuevas fórmulas, caracteriza el disco como “un poquito más enredado pero más corto”, con más colorido sonoro y de letras, además de la preparación de una especial atención en la puesta en escena y el show.

“Pa´ más adelante en otros discos me gustaría igual como llegar con la guitarra así con la banda (…) y sacar los temas con una banda, que sea Pedro Piedra y los algo… y los imposibles… o Pedro Piedra y los saco e hueas, ¿esta bueno igual o no?”.

 Reportero: Sebastián Pérez

Fotografías: Alejandra López U.

 



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